La Libertad no es simplemente un privilegio que se otorga; es un hábito que ha de adquirirse.

David Lloyd George, (1863-1945)


viernes, 7 de diciembre de 2007

En un día 8 de Diciembre del año ...

1827 ocurría el tránsito del Sargento Mayor de Artillería con grado de Teniente Coronel, Fray Luis Beltrán. Beltrán había nacido en Mendoza en 1784 y cursó sus estudios en los Conventos de la Orden de San Francisco, en Mendoza y Chile. Luego se enroló en el Ejército de los Andes donde desplegó sus conocimientos técnicos y mecánicos a punto tal que San Martín lo llamó el "genio".


El título fue merecido porque Beltrán fue el responsable de proyectar y construir los guinches, zorras y todos los aparejos necesarios para transportar, a través de los Andes, la impedimenta del Ejército Libertador que incluía las piezas de artillería de montaña.


1853 nacía, en Buenos Aires, Emilio Mitre, ingeniero, periodista y político. Luego de cursar sus estudios y de viajar a Europa, Mitre regresó a la Patria para tomar parte en los sucesos de 1880, 1890 y 1893.

Durante su carrera política tuvo ocasión de desempeñarse como senador provincial, diputado nacional y miembro del directorio del Ferrocarril del Oeste.


1854 el Papa Pío IX, en la Bula Ineffabilis Deus, proclamó el Día de la Inmaculada Concepción. El Pontífice instauró esta fecha para la celebración de la fiesta de forma conjunta para toda la Iglesia y la instituyó a través del dogma de la Inmaculada Concepción que dice que María "por un privilegio único, fue preservada de la mancha (el pecado) original desde el primer instante de su concepción".

1890 fallecía Torcuato de Alvear el hijo del compañero de San Martín y padre, a su vez, del presidente argentino. Al ser designado Intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Alvear abrió la Avenida de Mayo, demolió la Recova que dividía en dos la antigua Plaza de Mayo, reformó paseos y plazas, arboló la ciudad y construyó pavimentos con cubos de maderas duras.

1933 nacía, en Tandil, el ciclista Jorge Bátiz. Luego su familia se radicó en La Plata, se dedicó al ciclismo y fue un pistero nato que hizo escuela con su famoso pedaleo, su posición sobre la bicicleta y su característico arranque sin pararse en los pedales. Entre otros lauros Bátiz fue triple campeón argentino, doble subcampeón mundial, campeón panamericano de mayores y subcampeón mundial en la categoría de veteranos.





Hacia 1956 Bátiz intentó consagrarse campeón mundial pero no pudo ser porque tuvo que enfrentarse nada menos que al francés Michel Rousseau, en Copenhague, que un mes después se convertiría en campeón olímpico. Bátiz dejó de competir por 1969 pero no abandonó el ciclismo ya que fue designado entrenador de la Selección Argentina de Ciclismo.

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