1887 se inauguró el monumento a Lavalle con la asistencia del Presidente Carlos Pellegrini y otras autoridades civiles y militares. Al pie del monumento se habían colocado algunos objetos personales de Lavalle, entre ellos, su bandera, el sable, las espuelas, el poncho de vicuña y un estuche que guardaba la bala homicida.

1944 Aníbal Troilo y Alberto Marino estrenaban "Café de los Angelitos". La obra se refiere al tablado de este antiguo café porteño, situado en la esquina sureste de la Avda. Rivadavia y Rincón, donde actuaron los payadores más notables de principios de siglo XX, entre ellos, Gabino Ezeiza, Higinio Cazón, Arturo Navas, José Luis Betinoti y Nemesio Trejo. El establecimiento se fundó por 1890 y se llamaba, por ese tiempo, Bar Rivadavia. Como fue lugar de reunión de ciertos caballeros de avería "verdaderos angelitos", así los habría llamado el comisario de Balvanera, parece que el apodo le quedó para siempre.

El tango de Catulo Castillo y José Razzano nos cuenta parte de su historia y dice: ¡Café de los Angelitos!/ ¡Bar de Gabino y Cazón! /Yo te alegré con mis gritos /en los tiempos de Carlitos, /por Rivadavia y Rincón.
"Café de los Angelitos" en la versión original de Alberto Marino con Aníbal Troilo y Orquesta. Click aquí.
1951 la Fuerza Aérea Argentina daba comienzo a un operativo antártico denominado "Enlace". En ese día decoló un Avro Lincoln de Rio Gallegos, al mando de Gustavo A. Marambio, atravesó en vuelo el estrecho de Drake sobrevolando, por primera vez, las islas Decepción y Melchior, en pleno territorio antártico.

La maquina también voló sobre Bahía Margarita hasta el paralelo 70º S y estableció enlace con la Base del Ejército Bahía Gral. San Martín, en 12 horas y 18 minutos, cumpliendo exitosamente su misión de exploración y salvamento.

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